Tratamiento de cuerdas para shibari (1)

 

 

Este texto no tiene mayor pretensión que la de ser una guía rápida y útil para el tratamiento de cuerdas de los estudiantes de Barcelona Shibari Dojo. Está orientada específicamente, por tanto, a las cuerdas en bruto que pueden adquirise aquí (asanawa 5 y 6).

 

Existen tantas variables y tratamientos alternativos como uno pueda imaginar. A fin de cuentas, entendemos que el shibari / kinbaku es algo personal, como lo son sus cuerdas. Cada atador/a y/o modelo suele desarrollar preferencias específicas en cuanto al tratamiento, textura, grosor o acabado final de la cuerda. Para algunos, el mismo proceso de tratar y dar mantenimiento a las cuerdas forma parte del rito que rodéa este arte. Y cada cual crea sus propios ritos.

 

​Los ingredientes

Cera de abeja: Puede adquirise en bloques, láminas o directamente en bruto. Como en todo, la calidad de los ingredientes afecta al resultado. Herboristerías, aplicultores, comercios de velas.

Aceites (jojoba, argán): Diversas calidades y purezas. Herborísterías y tiendas de productos naturales. El precio se dispara en presentaciones pequeñas (100 ml), es interesante adquirirlo al menos por litros. Una pequeña cantidad hará falta después para el mantenimiento de las cuerdas.

Fundiendo cera y mezclando ambos componentes se se elabora una pasta de cera. La proporción típica suele rondar las 3/4 partes de cera por una de aceite. El resultado es una pasta bastante consistente, dura de aplicar y de penetrar en la cuerda. Hay alternativas que facilitan la apliación, aumentando la proporción de aceite o incluyendo otros productos a la mezcla.

Quemador. Alcohol. Un quemador de alcohol al estilo de los usados en los laboratorios o los experimentos infantiles. En su defecto un cuenco, a ser posible metálico o de un material que soporte los cambios bruscos de temperatura. Alcohol de quemar o común (96º) de Farmacia. Los quemadores de cocina que emiten una llama intensa no son recomendables.

 

Trapo de algodón o fibras naturales, que no desprenda hilos.

Mascarilla, mosquetón, tijeras, hilo o cuerda fina, cinta aislante. Olla/cazo para hervir y otro para hacer la mezcla, recipiente para almacenar la pasta.

El atajo

Un posible tratamietno rápido es la aplicación directa de una pasta compuesta por cera de abeja y aceites diversos como la descrita más arriba. 
 

​No es el tratamiento óptimo pero resulta práctico:

  1. Cuerda en bruto, directa de bobina. Cortar tramos a la medida deseada y anudar (nudo simple). Por lo general 8 metros con un margen de un palmo en función del tipo de nudo definitivo que vayamos a hacer.

  2. Airear a ser posible, colgada en exterior. Ayuda a que pierda el olor químico procedente de su fabricación. No elimina el resíduo.

  3. Aplicar pasta de cera con un trapo o directamente a mano sobre la superficie. Presión y fricción, sobre una cuerda simple, tantas veces como sea necesario hasta que la pasta se distrbuya uniformememnte sobre la cuerda y penetre en ella.

  4. Reposo. Secado. En cuartos es suficiente (plegada dos veces). Lejos de fuentes directas de calor, sin luz solar directa. No utilizar hasta que esté completamente seca (presionar con los dedos ayuda a asegurarse de que no desprenda aceite desde el interior).

  5. Quemado superficial en quemador de alcohol o similar (gas). Pasar la cuerda por encima de la llama sin que permanezca demasiado tiempo en contacto con ella. Lo justo para quemar las pelusas superficiales. Ayudará también a que penetre la mezcla.

  6. Alcohol / Sake. Aplicar alcohol, originalmente el peor sake que pudieran encontrar, con un paño de forma similar al punto 3.

  7. Secado.

  8. Aplicar aceite con un trapo o a mano. Una o dos capas es suficiente. Al igual que con la pasta, mejor poca cantidad y más repeticiones.

  9. Secado colgando, sin tensión (mismo sistema punto 4). No utilizar hasta que esté completamente seca (presionar con los dedos ayuda a asegurarse de que no desprenda aceite desde el interior).

  10. Cortar a la medida exacta (en general entre 7 y 8 metros), anudar y marcar para personalizar la cuerda.

A la práctica, en función de la propoción de cera/aceite que contenga la mezcla, la cuerda quedará pegajosa y será necesario aplicar tratamientos adicionales para lograr una cuerda utilitzable. Una posibilidad es preparar mezcla con alta proporción de aceite (3 partes de aceite por una de cera, por ejemplo), lo cual facilitará la tarea.

Un problema fundamental de este tratamiento es que no elimina los resíduos químicos procedentes de la la fabricación de la cuerda. Existen sistemas varopintos para lograrlo, pero o bien son demasiado complejos o intensivos en trabajo, además de debilitar la misma cuerda de resistencia ya desconocida en origen. Algunas personas que prefieren las cuerdas ásperas, abrasivas y tan en bruto como sea posible,  optan por este tratamiento o incluso por el uso directo.  No hay que olvidar las diferentes sensibilidades de la piel, alergías y la posible toxicidad de los químicos en contacto con la piel repetidamente.

Si se aplica a cuerdas de mayor grosor o rigidez  es recomendable un paso previo de debilitamiento. Pasar la cuerda en tensión, en forma de U,  repetidamente a través de alguna superficile no cortante (i.e. mosquetón) la hará más flexible y mejorará su manejabilidad. Este proceso desprende polvo de fibras, recomendable usar una máscara o similar.

 

 

 

 

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